Llega el puente y …hala! Tos al monte. Y un menda lerende a ver la tele.

Viernes, desfile. Tachin, tachin, tachin!! Y comida en familia al kinto onyo! Caravana de salida que te cagas!!! Total, unos 450 km de contaminación acentuada durante 5 horas. Pa’rriba y pa’bajo.



El finde, todo el día en la caverna tomando el sol. Un día y otro. Y los otros, venga a escalar y venga a escalar. Mi mente me corroe. Veo (o me imagino?) encadenes. Veo motivación. Veo vuelos rasantes a ras del suelo. Veo sangre, sudor y lágrimas. Veo bous por todos laos. Y yo cada vez más hundido en mis miserias y dolencias, escarchufado en mi sofà. Tormenta cerebral acentuada, que diriam!!




Y de vuelta, más caravanas, más horas, más coches y lucecitas rojas interminables enfrente mío. Sinfín de ellas. Hasta me parece ver conocidos junto a nosotros también haciendo cola pero con un pequeño aliciente: A ellos les veo ( o imagino?), no tancabreados/malhumorados, sino sonrientes boca-profidén, por decir algo. Pues seguramente habrán encadenado los muy c...., o al menos, escalado.

Arjhhhhh! Cuando tanto esperar desespera!!!!!